Desde pequeño me he interesado por la fotografía, especialmente por la de arquitectura, naturaleza y de retrato. Desde que tuve oportunidad de tener una cámara en mis manos, siempre traté de capturar lo que veían mis ojos.


Mi pasión por la fotografía surge en los años 80 con mi primera cámara réflex, una Yashica de película química.


Siempre que el tiempo me lo permite busco nuevas localizaciones, estudio el comportamiento de la luz en diferentes fechas y horas del día y, en su caso, las tablas de mareas en dichos tramos horarios, decido que equipo es el adecuado para cada localización, dado que todo ello, son a mi modo de entender, pilares imprescindibles para conseguir una buena fotografía.


Fotografiar al ser humano en el entorno en el que habita, en su entorno natural, constituye en la actualidad mi mayor interés fotográfico. Me interesa fotografiar al ser humano en el mundo en el que habita. La gente sola, la gente con otra gente, la gente en su entorno, el mundo en el que la gente vive. La gente, en definitiva, en su concepto más amplio y cercano a la vez.


Creo que mis fotografías hablan mejor de lo que yo pueda hacerlo con palabras.


Mi formación es totalmente autodidacta; lectura de muchos libros de fotografía y el aprovechamiento de la fuente inagotable de recursos que nos facilita la red.